Apocalipsis 12:7-17

Satanás expulsado e Israel perseguido

Satanás expulsado.jpgMiguel vs Satanás

El pasaje que estudiaremos en esta sección se enfoca primeramente en una batalla angelical que resultará en la expulsión permanente de Satanás del cielo y seguidamente se centra en la persecución que Satanás desatará contra el pueblo de Israel, especialmente aquel remanente que reconocerá a Jesucristo como el Mesías.

Apocalipsis 12:7–9 (RVR60) Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; 8pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. 9Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

La descripción que el v. 9 hace de Satanás es muy significativa, ya que menciona los títulos más importantes con los se conoce a este personaje. El dragón es un nombre que también se le aplica al imperio sobre el cual Satanás dominará hacia el final de los tiempos (Apo. 12:3). La serpiente antigua es una referencia a la forma en la que Satanás se presentó en el Jardín del Edén para tentar a Eva (Gén. 3:1ss). El título diablo proviene del griego diábolos, que significa “falso acusador” o “calumniador,” ya que él es el acusador número uno de los creyentes. En un diccionario del griego del Nuevo Testamento, dice que diablo es “uno que falsamente acusa y divide a la gente sin ninguna razón… Satanás es llamado con ese nombre, porque originalmente él acusó o calumnió a Dios en el Paraíso… (Gén. 3:5)”[1]. En el Nuevo Testamento, Satanás es llamado diablo treintaiocho veces.

El nombre Satanás, significa “adversario.” Este nombre se menciona catorce veces en el Libro de Job y ocasionalmente en otras partes del Antiguo Testamento (1 Cró. 21:1; Sal. 109:6; Zac. 3:1-2). Pero en el Nuevo Testamento aparece treintaicuatro veces.

La gran batalla que se profetiza en este pasaje fue predicha por el profeta Daniel.

Daniel 12:1 (RVR60) En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.

Este evento marca el comienzo de la Gran Tribulación, tal como se describe en este pasaje de Daniel 12, y que evidentemente corresponde al evento mencionado en Apocalipsis 12.

Aunque resulta extraño que Satanás tenga acceso al trono de Dios, esto es precisamente lo que Job 1:6 dice, cuando Satanás vino a levantar la acusación de que Job le servía a Dios solamente porque Dios era bueno con él.

Así que, a partir de este punto en Apocalipsis, Satanás y sus demonios no tienen acceso al tercer cielo, a pesar de que su dominio temporal sobre el segundo y el primer cielo continúa. Pero la derrota de Satanás da la ocasión para que él sea lanzado a la Tierra y es la razón por la cual él estará tan enojado durante la Gran Tribulación. Su marco de acción es reducido significativamente y esto constituye un paso importante hacia su derrota final.

Aunque los eventos de este capítulo tratan en general con el fin de los tiempos, es evidente que no ocurren cronológicamente después de la séptima trompeta sino que seguramente esta derrota de Satanás tiene lugar antes del juicio de los sellos en el Capítulo 6. Con la caída de Satanás comienza el tiempo de la Gran Tribulación.

El anuncio de la victoria de los santos

Apocalipsis 12:10–12 (RVR60) Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. 11Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. 12Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.

La gran voz podría ser el grito de triunfo de los santos de la Tribulación que están a la expectativa de su victoria final. La declaración de que el reino de Dios está a las puertas es una referencia al reino milenario, cuando Cristo venga a reinar en la Tierra.

Las acusaciones de Satanás quedan sin ningún efecto, gracias a la sangre del Cordero, mediante la cual los creyentes son purificados y obtienen la victoria. La palabra del testimonio de los santos contradice la obra engañosa de Satanás, ya que la predicación del Evangelio es el poder de Dios para salvación (Rom. 1:16). La consagración de los santos a su tarea, en la cual muchos de ellos sufren el martirio, recibe su debido reconocimiento cuando se dice que ellos menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

Lo terrible de lo que está por venir se debe al hecho de que Satanás ha sido arrojado a la tierra y está lleno de ira, pues sabe que la hora en la que habrá de ser encadenado está cerca, por lo cual tiene poco tiempo. Esto se refiere al tiempo de la Gran Tribulación, después del cual Satanás será prendido, atado y encerrado durante el reino milenario.

Apocalipsis 20:1–3 (RVR60) Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. 2Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; 3y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

A pesar de que muchos de los juicios de Dios caen sobre la tierra durante la Gran Tribulación, por lo cual son de origen divino, las aflicciones de los habitantes de la tierra se deben en gran medida a la obra de Satanás que hace de muchos santos mártires y produce sufrimiento a los seres humanos por todas partes.

Satanás vs la mujer

Apocalipsis 12:13–16 (RVR60) Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. 14Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo. 15Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río. 16Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca.

Aparentemente aquí comienza la persecución acerca de la cual Jesucristo le advirtió a Israel en los días de su ministerio terrenal.

Mateo 24:15–22 (RVR60) Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), 16entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. 17El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; 18y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. 19Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! 20Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;* 21porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. 22Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

En lo que a Israel respecta, la persecución comenzó desde el comienzo de su historia e incluye el hostigamiento por parte de faraón en Egipto, el intento de aniquilar al pueblo judío en tiempos de Ester y el intento de Herodes de matar al Niño Jesús. Satanás aborrece a Israel por ser el pueblo escogido de Dios y un instrumento importante para la realización de los propósitos de Dios.

Las dos alas de la gran águila que le son dadas a la mujer, la cual representa a la nación de Israel, parece ser una figura retórica relacionada a pasajes bíblicos en los que Dios utiliza la fortaleza de un águila para ilustrar la fidelidad que Él tiene para cuidar de Israel.

Éxodo 19:4 (RVR60) Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí.

El sustento que la mujer recibirá en el desierto se refiere al cuidado sobrenatural que Israel recibirá durante ese tiempo, como cuando Dios cuidó de su pueblo durante los cuarenta años que pasó en el desierto. Mediante este cuidado especial, Dios preserva un remanente de fieles, a pesar de que la mayoría de los creyentes judíos morirán (Zac. 13:8).

La expresión, un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo, se refiere a los tres años y medio de la Gran Tribulación. El profeta Daniel también se refirió de igual manera a este período de tiempo.

Daniel 7:25 (RVR60) Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.

Daniel 12:7 (RVR60) Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.

En cuanto a la persecución que Satanás hará de Israel, se dice que la serpiente arroja por su boca una gran cantidad de agua como un río, con el cual pretende arrastrar a la mujer. Pero mientras que la serpiente abre su boca para destruir a la mujer, la tierra también abre su boca para tragarse las aguas del río y proteger a la mujer. Algunos intérpretes han tomado estas aguas como literalmente un río que causará una peligrosa inundación. De ser así, la tierra se abrirá sobrenaturalmente para engullir las aguas. Sin embargo, la topografía y la naturaleza de la Tierra Santa, así como el hecho de que no todos huirán en la misma dirección, hacen que esta interpretación sea poco probable.

Es más probable que la interpretación de este evento sea simbólica. La inundación que amenaza a Israel representa el empeño de Satanás por destruir la nación, mientras que la protección dada por la tierra representa la dificultad natural de perseguir personas en un terreno como el de esa parte del mundo.

El versículo final del Capítulo 12 declara que la ira del dragón está especialmente dirigida a un grupo en particular de israelitas.

Apocalipsis 12:17 (RVR60) Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

Satanás está especialmente interesado en destruir a los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. Esto es, aquellos israelitas que han reconocido a Cristo como su Mesías y Salvador y que se mantienen firmes en su testimonio de Él. Obviamente, muchos de ellos sufrirán el martirio, pero otros sobrevivirán la Gran Tribulación, como es el caso de los 144.000 mencionados en Apocalipsis 7.

De tal manera que el Capítulo 12 sirve como introducción a lo que viene en el Capítulo 13. En los eventos que acabamos de analizar, aparecen varios personajes importantes, como lo son el arcángel Miguel, Satanás, Cristo, la mujer que representa a Israel y el remanente fiel de creyentes judíos. En el siguiente capítulo, se presentan a la bestia que sale del mar y a la bestia que sale de la tierra, las cuales representan los instrumentos humanos que Satanás utilizará para ejecutar su plan durante la Gran Tribulación, a saber, el Anticristo y el falso profeta.



[1] Spiros Zodhiates, The Complete Word Study Dictionary: New Testament, electronic ed. (Chattanooga, TN: AMG Publishers, 2000).